Las Damas no dejan de ser unas 'brujas' muy peculiares, seres contradictorios: poderosas, orgullosas, altivas, que utilizan a los humanos (o 'ajenos') y sus creaciones para conseguir su propio poder. Superiores al hombre, pero completamente dependientes...La dama número trece es, en cierto modo, mi manera de vengar a la poesía.
El poder de la palabra frente al poder del silencio.
Non vide mei di me chi vide il vero.
(DANTE)

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